Si deseamos tener champiñones para acompañar a nuestros platos durante todo el año, tan solo tendremos que seguir este sencillo truco de cocina.
Como paso previo, deberemos cocerlos, colocándolos en una olla con abundante agua hirviendo, y un poco de sal. Si lo deseamos, añadiremos también un chorrito de zumo de limón, para evitar la oxidación de los champiñones, y que no ennegrezcan.
Los coceremos al fuego, durante unos doce minutos aproximadamente, y una vez haya transcurrido ese tiempo, los envasaremos en tarros de cristal, y con el propio caldo de la cocción de los champiñones.
A continuación pondremos los tarros de cristal al baño María, es decir, colocaremos los tarros dentro de una cacerola amplia que contenga agua, y lo dejaremos al fuego durante unos veinte minutos aproximadamente, con el fin de esterilizar el interior de los tarros.
De esta forma tan sencilla, tendremos champiñones durante todo el año.